domingo, 13 de enero de 2013

Capítulo 4 - ¿Quién es Ana?


Los pasillos del instituto estaban llenos de todo tipo de gente, chicas que intentaban estudiar para los exámenes, distintos grupos de amigos hablando, también estaba la típica chica del instituto que intentaba seducir a cualquier chico, el típico niño empollón y los niños de primero, pero bueno, nuestra historia no se centra en toda esa gente, iré al grano, por aquellos pasillos andaban un grupo de chicos, entre todos ellos destacaba uno solo ¿Quién? Era rubio, tenía un gorro de color blanco, y vestía con una sudadera con capucha de color azul, parecía animado y conocer a toda la gente del lugar, todos le saludaban y él le devolvía el saludo, el chico parecía animado “¿Cómo estás?”, “Hola Teddy”…Le saludaba la gente, que chico tan popular. El joven llamado Teddy se dirigió a las taquillas, abrió la suya, era de un color amarillo, al abrirla se pudo ver dos fotos, eran Fabián y Aitor los chicos de las fotos.
-¡Cuantas ganas tengo de encontrarme con vosotros!-Dijo él.
Fabián estaba cansado, no sabía porque estaba tan cansado, había sido días agotadores después de todo, Aitor y él habían solido viajar al país del fuego, el cristal le hacía aparecer en distintos lugares.  Aitor volvió de la universidad, al volver a casa hecho la mochila al suelo y miro a su compañero, después de aquello se dirigió a su habitación.
Fabián veía la tele tranquilamente, se empezó a dormir lentamente, hacia todo lo posible por mantenerse despierto pero no pudo aguantar más.
Fabián se encontraba junto a Aitor junto a cinco personas más, una de los que se encontraban en aquel lugar era una chica, estaban en un lugar donde solo había arena, el cielo era gris y delante de ellos se acercaba un anciano, este reía con gran fuerza.
-¡Ana, atácale!-Dijo Fabián con tono serio.
La chica del grupo corrió hacia el anciano, vestía con un vestido rosa y en su mano derecha tenía un látigo, dio un salto y le ataco con el látigo en toda la cara, pero aquella cuerda reboto en una fuerza mágica que protegía al anciano y cayó al suelo de rodillas, Aitor corrió hacia ella antes de que fuese demasiado tarde, el anciano estiro su mano como si fuese de goma y la volvió más grande, agarro a la chica y se la llevo hacía él dejándola inmóvil.
-Chicos… Perdonadme por ser tan inútil-Dijo Ana con muchas ganas de llorar.
Aitor no pudo atravesar la barrera mágica, en cambio Ana si lo pudo ya que el anciano se la llevo con ella, Aitor intentaba atravesar la barrera mágica para intentar rescatar a su compañera, pero no podía, Fabián y los demás observaban, de repente todo el grupo menos Fabián fueron corriendo hacia aquella barrera, la empezaron a golpear, Ana que estaba atrapada por la gran mano del anciano estiro su brazo abriendo la palma de su mano, los cinco jóvenes golpeaban la barrera, sabían que la muchacha estaba en un gran peligro, ella cerró los ojos y el anciano abrió la boca, en aquel momento su labios se hicieron gigantes como los de un monstruo, no tardo en echársela a la boca y comérsela como lo hubiera hecho una serpiente. Fabián estaba justo detrás de todos, ellos golpeaban la barrera mágica hasta que el anciano malvado se devoro a su compañera, Aitor cayó de rodillas y pego un fuerte grito…”Soy débil, no merezco ser vuestro capitán” pensó Fabián. Él chico pestañeo y ya no estaba en ese extraño desierto, ahora se encontraban en una habitación, estaba con sus compañeros de antes, Ana entre ellos.
-Pero… ¡Es mejor no ir!-Dijo uno de los chicos.
-¡Cállate Xavier!-Contesto Fabián-No dejaremos que Los Magnas se salgan con la suya ¿Sabes qué pasaría si obtienen su objetivo?
El chico que se parecía llamarse Xavier se había callado y miro hacia el suelo, no supo que decir, en cambio los demás habían sonreído.
-¡Yo iré a la guerra de los elementos! Soy un estorbo porque perdí mis poderes… ¡Por lo que intentare ser muy útil!-Dijo Ana.
Los demás empezaron a decir que iban a ir también, dándole ánimos, en cambio Xavier no se encontraba muy convencido, Fabián se sintió feliz al ver que sus amigos le apoyaban, pero de repente las sonrisas se fueron, aquel escenario desapareció y Fabián apareció en un lugar oscuro, parecía que estaba levitando, en frente apareció Ana.
-Yo os lleve a la muerte…-Susurro Fabián.
El joven cayó de rodillas llorando llevándose su mirada aquel suelo que no se podía ver, Ana se le acerco y le puso su mano en su hombro “¡Fabián!” Dijo una voz… Esa voz volvió a repetir el mismo nombre, Fabián empezó abrir los ojos, estaba tumbado en el sofá y en frente suya estaba Aitor intentado despertarle, estaba cubierto por un manto negro, su cuerpo estaba completamente cubierto de vendas, llevaba un pañuelo de color blanco en la frente y una máscara plateada cubriendo la parte inferior de su rostro. Fabián miro a Aitor a los ojos, era lo único de su cuerpo que se podía ver.
-¿Quién es Ana?-Preguntó Fabián.
Aitor puso una expresión vacía. Fabián parecía tener miedo, se dio cuenta que todo lo que había sucedido era un sueño.
-Tenemos que irnos al mundo del fuego…-Dijo Aitor.
-¿Para qué?-Preguntó Fabián.
Aitor no respondió y cogió El Cristal De Viaje que estaba encima de la mesa, Fabián se levanto rápidamente.
-¡Espera! Yo también quiero ropa tan chula como la tuya-Afirmo Fabián.
Los dos jóvenes se miraron fijamente.
-Ahora mismo no.
Aitor apretó El Cristal De Viaje, y apareció el portal, los dos lo cruzaron rápidamente, aparecieron en la ciudad que Aitor rescato a Fabián (En el primer capítulo). Los empezaron a caminar, al parecer los ciudadanos se alejaban de él. Los dos jóvenes andaban por una gran calle, detrás de ellos apareció un dragón, había dos personas más.
-¡Hola!-Dijo Estrella X.
Aitor se preparo cogiendo sus espadas que colgaban en su espalda, miro a la joven.
-¡Danos El Cristal De Viaje!-Dijo Aitor.
Estrella X saco un cristal de su bolsillo con una gran sonrisa, los dos amigos le miraron de forma simple, la joven encapuchada tiro el cristal al aire, el dragón no tardo en comérselo.
-Si lo quieres, lo tiene mi mascota-Dijo ella entre una carcajada.
Aitor con las dos espadas corrió hacia ella furioso,  Estrella X y su compañero hicieron aparecer un portal, lo cruzaron y este desapareció. Ahora en el escenario solo se encontraba el dragón, Fabián y Aitor, por supuesto Fabián se iba a quedar mirando. Él joven con sus dos espadas salto encima del dragón para hincárselas, pero el monstruo fue rápido y esquivo el golpe moviendo la cabeza.
-Si pudiese recordar como use mis poderes el otro día…-Susurro Fabián.
Aitor estaba esquivando todas las bolas de fuego que le lanzaba el dragón, alguna le había dado, pero no le hacían demasiado efecto sus ataques, fuego contra fuego… Fabián recordó el sueño ¿Había empezado a recuperar la memoria? Miro hacia el suelo pensando en esa tal Ana, apretó el puño y una lagrima salió de sus ojos, no tardo en reaccionar y mirar al dragón, Fabián corrió hacia él con gran velocidad, sus ojos se volvieron oscuros como la noche y mientras corría iba dejando una especie de aura oscura por donde había pasado.
-¡Yo los vengare, yo los lleve a la muerte!-Dijo Fabián.
En aquel momento Fabián parecía poseído, Aitor no entendía que le pasaba a su compañero, se quedo pensativo y se aparto del lugar, apretó el puño fuertemente. Fabián abrió la boca como lo hacía Aitor cuando lanzaba fuego, pero esta vez era distinto, Fabián en vez de echar fuego hecho un rayo oscuro, el dragón se llevo aquel gran impacto que no le dio tiempo a reaccionar y cayó al suelo bruscamente. En el momento que el dragón había caído, Aitor se acerco y toco con la palma de su mano el estomago de la bestia.
-El cristal era falso… Mierda.
Fabián cayó al suelo de golpe, Aitor corrió a ver si estaba bien, pero no ¿Cómo iba a estar bien? No estaba acostumbrado a usar sus poderes de aquella manera.
 Un joven rubio con un gorro y una sudadera, Teddy, estaba observando cómo Fabián y Aitor luchaban contra el dragón, el rubio parecía estar muy emocionado.
-¡Sois geniales!-Dijo animadamente.
El chico parecía muy feliz al verles.

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