sábado, 12 de enero de 2013

Capitulo 3 - Estrella X


Fabián se esforzó mucho en los últimos días para recuperar la memoria, apenas salió de su ciudad, menos aun de la casa de su compañero, Aitor, este le enseño a defenderse por si ocurría algo, había que tener bastante cuidado, según Aitor le conto a Fabián, había tres bandos enemigos contando en el que estaba él que lo formaban ellos dos, ellos querían el bien para los siete mundos, cosas que no era fácil conseguir, el segundo bando quería una dictadura y unir los siete mundos, podría llevar al caos ya que ningún otro mundo sabía la existencia de otros, ese grupo se llamaba Los Dominadores. Solo unas pocas personas tenían derecho a dicha información de los siete mundos. El tercer grupo quería destruir los mundos o apoderarse de ellos, eran crueles por así decirlo y disfrutaban asesinado a la gente, el nombre de ese bando eran Los Magnas. Lo peor de todo es que ya se había hecho noticia que en el bando de Aitor solo quedaban ellos dos, y era un grave problema.
Aitor estaba ordenado la casa con bastante prisa, por lo que estaba muy ocupado.
-¿Por qué te ha dado por ordenar tu casa?-Preguntó Fabián.
El joven no escucho la pregunta de su compañero y siguió limpiando y poniendo las cosas en su lugar, estaba quedando todo muy limpio, tanto que Fabián se quedo asombrado, no tenia palabras ya que en la semana que había pasado viviendo junto a él no le había visto de esa manera.
-¡Aitor!
-¿Si?
-¿Qué te pasa?
Aitor miro a su compañero y se sorprendió.
-Esta noche tengo una cita, así que necesito que desaparezcas toda la noche.
Fabián no supo que decir, se quedo algo perplejo al oír eso, no pudo evitar reírse y rascarse la nuca, estaba claro que Aitor no se había dado cuenta que aun no se había quitado el pijama, eso le hacía reírse al muchacho contrario.
Después de unas horas acabo de limpiar toda la casa, estaba reluciente ¿Era necesario limpiar tanto para que una cita saliese bien? Quizás Aitor fue algo exigente en aquella situación, pero tampoco era que le importase mucho.
Un cristal que estaba encima de la mesa empezó a brillar con fuerza, Fabián se acerco a él con curiosidad.
-Oye… Aitor ¿Por qué brilla este cristal?
Aitor se acerco al cristal con curiosidad para ver que le pasaba, quedo sorprendido, su mirada mostraba temor, no tenía ganas de hacerlo… lo agarro lo antes posible. Apareció una gran luz proveniente del cristal, en menos de unos segundos la luz desapareció y apareció un portal que llevaba al mundo del fuego.
-¿Qué es eso?-Preguntó Fabián.
-Este cristal es un Cristal De Viaje, hace podamos viajar entre la tierra y el mundo de fuego, cuando brilla de esta manera significa  que hay un gran peligro en el otro mundo y aquí es donde tenemos que actuar nosotros.
Fabián se quedo sorprendido mirando el portal, tenía un aura roja en por su alrededor, de repente fue empujado hacia la mágica puerta por Aitor, este entro luego. Los dos llegaron al mundo de fuego, estaban en un pequeño desierto.
-¿Dónde estamos?-Preguntó Fabián.
Aitor miro a su alrededor, estaban en el desierto del fuego, un lugar demasiado peligroso para que estuvieran los dos solos, sobre todo Fabián que no recordaba cómo usar sus poderes, en cambio Aitor podía usarlos sin problemas.
Los dos jóvenes estuvieron andando tranquilamente por aquel lugar donde solo había arena y alguna roca, estaban cansados y no sabían hacia dónde ir, pero bah… Siguieron caminando, a lo lejos pudieron ver un pequeño pueblo, los dos amigos fueron corriendo hacia allí, no tardaron en entrar, el lugar estaba desierto.
-Este lugar esta vacio…-Susurro el segundo de los jóvenes
-Sí, pero está habitado.
Aitor observo cómo la gente cerraba las ventanas, tiendas y bares ¿Por qué era eso? Por el frente suya andaba un hombre con un gran bigote, estaba rechoncho, se acerco a ellos, parecía que se estaba fumando un puro.
-¿Qué queréis?
Aitor dio un paso en frente y miro a aquel señor.
-Queremos ayudaros, pero no sabemos vuestro problema.
El hombre miro hacia el suelo.
-¿Qué ha pasado?
-No han robado nuestra bendición.
Fabián se quedo intrigado con saber qué era eso de la bendición pero con ver la cara que puso Aitor de angustia supo que no era algo muy bueno.
-Nosotros lo recuperaremos, tranquilo ¿Hacia dónde han ido?
El hombre rechoncho señalo una taberna y se fijo en los extraños ropajes que llevaba Aitor, era un pijama, Fabián no pudo evitar reírse. Los jóvenes entraron a la taberna de golpe, estaba vacía excepto por dos personas, un hombre y una chica, el hombre era musculoso y grande, vestía como un ninja por lo que no se dejaba ver la cara y era oscuro, la chica vestía con ropa oscura como él, tenía una trenza y al igual que su compañero tampoco se dejaba ver la cara.
-Normalmente cuando se roba algo se huye o se esconde esa persona para que no le encuentren, pero nunca se quedan en una taberna tomando cerveza a vista de todos, os tienen miedo pero yo no-Dijo Aitor enfadado.
El hombre le miro y se había reído de él, Aitor iba a coger su espada que debería estar colgando en su espalda, fue una sorpresa al descubrir que no tenía la espada y vestía con el pijama.
-¡Fabián, eres un cabrón!
El joven bajo la mirada y miro a Aitor, ya no le hacía tanta gracia que vistiese de esa manera fuera de su casa.
-Lo siento…
La chica le tiro un palo resistente a Aitor, este lo cogió con bastante facilidad, un aura roja apareció rodeándole, era la esencia del fuego. Aitor corrió hacia su rival para darle con aquel palo, pero el gran hombre lo esquivo, había aparecido justo detrás de él para darle un fuerte golpe en la cabeza, Aitor se dio cuenta y se dio la vuelta a tiempo para parar el golpe con el paro, no se iba a dejar rendirse tan fácilmente. Fabián observaba el combate al igual que la chica. Aitor golpeo al hombre con el palo con gran fuerza, fue una desilusión al ver que no le hizo nada, el joven cansado de hacer tantos golpes inútiles le empezó a golpear una y otra vez, cada vez con más fuerza en, el hombre malo se dejaba golpear en el pecho mientras echaba una buena carcajada, lentamente cogió el palo y se lo quito, lo rompió sin ningún esfuerzo, así de de simple.
-¿Cómo?-Se preguntó Aitor.
Fabián estaba temblando, no sabía qué hacer y Aitor necesitaba su ayuda, apretó el puño y se estaba empezando a poner nervioso, pestañeaba de vez en cuando, dirigió la mirada a la chica, tenia curiosidad por ver como era su cara, ella le devolvió la mirada.
Aitor sorprendido dio unos pasos hacia atrás.
-¡Aliento del dragón!-Grito el joven.
De la boca de Aitor salió fuego, como los dragones lo lanzaban, el hombre lo esquivo fácilmente desapareciendo del lugar y riendo, iba a dar su golpe final, Aitor se dio la vuelta para parar el golpe, pero no estaba allí, tampoco en su izquierda ni derecha, le buscaba con la mirada ¿Dónde estaba? De repente se sorprendió al ver que aquel hombre fuerte era como un camaleón ¿Qué tipo de magia era aquella? Dio un paso atrás y el hombre le agarro de los brazos.
-¡No!-Grito Fabián.
En aquel momento los ojos de Fabián se volvieron oscuros. Aitor no se podía mover. Fabián se convirtió en un leve charco oscuro, se movió por el suelo en aquella extraña forma hasta llegar hasta aquel hombre, estaba justo debajo cuando unas extrañas manos oscuras salieron del charco y le agarraron de las piernas para que no pudiese escapar, el individuo se distrajo y soltó a Aitor sin darse cuenta mientras intentaba deshacerse de aquellos brazos oscuros como una sombra que le agarraron, Aitor le miro a la cara y volvió abrir la boca para hacer su gran ataque “Aliento de dragón” hecho fuego por la boca como lo hacía un dragón, todo aquel fuego quemo al hombre haciendo que cayese al suelo y gritase de dolor. La sombra empezó adoptar forma humana de carne y hueso, era Fabián. Aitor se dirigió a la chica andando rápidamente, ella había sonreído y saco un pequeño cristal de viaje como el que tenia él.
-Danos la bendición.
-Preferimos llamarlo Cristal De Viaje… Y una cosa más, a partir de ahora nos encontraremos a menudo, esta batalla la he ganado yo, Aitor… Aprende mi nombre: Estrella X-Dijo la chica presentándose, parecía estar de buen humor.
Fabián le miro bruscamente y se dirigió hacia ella, pero la chica desapareció sin necesidad de ningún portal, el Cristal De Viaje le había llevado a otro lugar.
-Así que Estrella X… Te encontraremos…-Susurro Aitor furioso.
Fabián agacho la mirada, tenían un enemigo más, poco después Aitor le explico que ellos pertenecían al grupo de Los Magnas. Los dos estaban realmente sorprendidos, Fabián había conseguido usar sus poderes rápidamente, pero no le dieron demasiada importancia.
Cuando los dos jóvenes regresaron a casa después de pedir disculpas al acalde por no poder recuperar aquel cristal, estuvieron algo pensativos y deprimidos, llegaba la noche y Aitor se vistió de forma formal y Fabián se fue a pasear por la calle para dejarlos solos. Alguien toco la puerta, Aitor fue abrirla animadamente, era Amy.
-¡Ya llegue! ¿Empezamos hacer los deberes del martes?-Dijo ella.
El joven había sonreído, estaba muy animado por verla, su mirada era dulce.

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